domingo, noviembre 25, 2007

Despedida


Repaso por las líneas de un verso
Tus espacios más ocultos así
Evoco con selectos verbos
Lo que a tu lado viví…

Como ninfa extraída de un cuento
Fantasía pero de la mejor
Me hiciste experimentar universos
Que no existen en el mundo de hoy

Con tus besos elevé mi mirada
De tus manos me sujeté
Evitando alejarme demasiado
De la realidad, desde la que escribo hoy

Y tuvimos tantos momentos felices
Que ya los empiezo a extrañar
Pues se habían convertido en mi vida
¡Que poco dura la felicidad!

Me llevaste a conocer un nuevo cielo
Convirtiéndote en puerto donde anclar
Transformaste mi alma en fragmentos
De estrellitas fugaces que no dejan de brillar

Tus sabores me hicieron distinto
Me embriagaron hasta delirar
Hoy sólo me queda el recuerdo
Ojalá nunca se pueda borrar

Comprendo que te vas y lo acepto
Siempre respeté tu libertad
Te has llevado mi vida contigo
Por favor, cuídala al continuar…

RJ

lunes, noviembre 19, 2007

Sólo esto quedó


Así que sólo esto quedó de nuestro amor
Cual naufragio enmohecido y olvidado
Y después de latir tanto el corazón
Todo queda en el pasado…

No me queda más que lamentarme
Si el silencio es tu palabra adecuada
Para no ser redundante en elocuencias
Para no decirme más porque no va…

Y no intento convencerte
Porque no hay nada que yo pudiera hacer
Ya no creo ni en la suerte
Y tendré que desacostumbrar mi piel

De unas caricias que me hacían elevarme
De unas palabras que llenaban mi corazón
De una devota de mis besos, que se detuvo en un te quiero
Y una mañana ya el sol no salió más

Así que sólo esto quedó de nuestro amor
No hubo baúles viejos, fotos lindas ni una carta
Sólo una honda marca en mi interior
Más parecida a una cicatriz…

Sólo me queda el impulso de llorarte
Que es expulsarte onza a onza de mi ser
A veces me contengo para no dejarte
Ir del todo y extrañarte un poco a ver…

Pero te fuiste sin mucha misericordia
Casi sin despedir tu corazón de mí
Una noche te entregabas sin temores
Al otro día te alejabas de aquí…

Pero confío que tu decisión es buena
Y aunque la sufro, te deseo lo mejor
Quizás un día mire atrás y me sonría
De haber perdido este tan inmenso amor…

RJ

domingo, noviembre 18, 2007

Ciclos


Sé que los adioses son tristes, lo sé
Sé que cuando acaba un amor
De repente el dolor nos puebla

Sé que las historias se repiten
Sé que cuando se cierra un ciclo
Nos llevamos adentro todo lo que dejó

Pero no me puedo acostumbrar
Al dolor que se siente al llegar
El final…

No me interesa emitir juicios
Yo no estoy para juzgar
Sólo me pregunto cómo te sentirás

Hoy se cierra una ventana
Que me dio la luz de un mundo sin igual
Sé que habrá otro mañana, pero no puede evitar sentirme así

Adiós, porque no se me ocurre otra palabra
que resuma los matices de la noche y su color
adiós porque el silencio no razona
y se vacía de besos este corazón

adiós porque a tu vida no le falta nada
adiós porque la mía tengo que escribir
adiós y no de ausencia prolongada
adiós del que entierra todo el dolor

sé que las historias se repiten
y hoy se cierra el ciclo
de esta ficción…

RJ

La Primera Tentación y el Desierto


El calor era seco, asfixiante
La espera impaciente, la lucha constante
La mente jugando un juego mortal
La esperanza moribunda aun queriendo alentar…

El cuerpo indeciso, si andar o quedarse
Si inventar de improviso una fuga imponente
Agotando energías de pura adrenalina
O detenerse inerte a esperar sabrá Dios, a esperar…

Y una brisa burlona, portadora de arena
Convertida en cristales que lastiman mi piel
Desespero y espero y espero
La salida no llega, se me acaba la fe…

Profundo en el desierto, sin saber donde ir
Si quedarme a esperar esa muerte inminente
O avanzar sin una ruta, sin saber que será de mí

Perdido en otro mundo, enraizado en confusión
La primera tentación y el desierto
Combinado el veneno, conjugan esta maldición

En mi cuerpo el dolor ya se ha ido
La sed me ha hecho alucinar
Los recuerdos son todos del olvido
Ya no hay nada que me aliente a continuar

Y mi instinto más profundo me obliga
A intentar avanzar, aunque no quede en mis músculos fuerza
Se derraman por gotas mis lágrimas
Lo que resta para al fin este cuerpo deshidratar

Profundo en el desierto, donde mi eco se va
Ni espejismos me restan para darme esperanza
Ya los buitres esperan mi final

Perdido en otro mundo, que no tiene compasión
Presenciando en el palco mi muerte
Protagonizando este inmenso dolor…

La primera tentación fue tan fuerte
Que la muerte no vaciló…

RJ

sábado, noviembre 17, 2007

Entre el mar y los misterios


Oigo el rumor ciego del mar a la distancia
Que se debate entre la arena y el volver
y me imagino una acuarela
donde te poses sobre el horizonte para dejarte ver

siempre creí que los misterios
eran materia de novelas para entretener
que con el paso de unos párrafos
develarían tanta trama y no había más que hacer

pero entre el mar y los misterios
hay algo que yo todavía no logro comprender
y se me inunda la esperanza
mientras espero que tú vuelvas otra vez

mientras espero que me mires a los ojos
que me digas que me amas
que un rumor lances al viento
y por accidente llegue aquí…

esta noche cabizbajo bajo la luz de la luna
descalzo sobre la arena arrojo mi esperanza
mis ilusiones se las dejo al mar para que cargue
junto con lo que trae y se lleva, todo este amor

mientras espero que te creas lo que sientes
que profundamente entiendas si es que quieres
o si no desengañarnos de tanta mitología
y dejar que fluya con el mar toda caricia pasajera

que se desnude en esta playa
el desconcierto y la tristeza para siempre
que se vacíe el sentimiento de tanta desilusión
y que regresen las sonrisas inocentes

y que regrese todo lo que hoy esta ausente,
por el bien de los dos…

RJ

jueves, noviembre 15, 2007

Frío


Frío inmenso que se esconde entre el silencio
Se propaga al viento como un todo
Frío que invade intenso y vivo, pero frío
Que entumece a su paso todo sentimiento

Frío que hace que la luz sea tenue
Frío que hace que se inunde el fuego
Y se desvanece la ilusión, se retrasa el tiempo
Frío, implacable frío y viento…

Luego, todo se hace tan pequeño
todo se envuelve en este lamento
frío, sobrecoge el alma y el recuerdo
frío, se hace el tacto entre dos cuerpos

RJ

miércoles, octubre 31, 2007

Lloviendo


Allá afuera la lluvia cayendo
Se derrama la esperanza en gotas grises de dolor
Y la gente simula que sigue viviendo
Pero siguen caminando sin ninguna dirección

Y yo sigo aquí, detenido
Como un buen observador, analizando
Pero la verdad es que no tengo fuerzas
Para llegar a la puerta y enfrentar el mundo de verdad…

Allá afuera los ríos se están desbordando
Y mi alma sangrando los sueños
Entre lágrimas leves que sepultan los azules
Que ya no se materializarán…

Y no queda ni un recuerdo que me haga pensar
Ni una caricia siento que me de la fuerza
Para abandonar la noche, para abandonar esta tormenta
Y salir a ver un nuevo sol brillar

Allá afuera la lluvia cayendo
Y en mi queda sólo soledad
Aquí adentro yo me estoy muriendo
Y no sé donde andarás…

Sigo tan resuelto en mi silencio
Sigo confiando que se romperá
Y allá afuera todavía está lloviendo
En mi alma nunca escampará…

RJ

martes, octubre 30, 2007

¿Qué será?


Revivo, me desvivo y recibo
Una vez más fragmentos de universos perdidos
Como espejos dormidos, como casas divididas
Ilusiones fragmentadas, sólo algunas tonadas
De alguna olvidada canción…

Y se presenta de nuevo la puerta entreabierta
La infame respuesta, la azul cachetada
Contra la inocencia lacerada con pedazos de realidad
De estrellitas cayendo del cielo, que han perdido su vuelo
Como un sueño a medio despertar…

Y de nuevo me baño en grises manantiales
Confusiones cada vez más normales
Espacios abiertos que parecen cerrados
Pues sofocan las luces diversas de esperanzas que mueren
Sin tener la atención…

Me detengo ante todo este panorama
Que se antoja distinto aunque no impone su realidad
Y decido callar, guardar en silencio
Lo que inspira el latido más lento que se anima a sonar
En mi pecho cansado…

Y simulo la muerte inminente
Me alejo de todo lo que he sido un día
Me distancio del sueño y de la realidad
Abandono a su suerte a mi compañía y me dispongo
A dejar de estar…

Y dejando de ser casi todo regresa
La esperanza renace, la ilusión rejuvenece
Siento al alma más viva, con más ganas de luchar
Ironía constante, pero vuelvo a empezar
Y me brillan de nuevo los ojos…

¿Al final qué será?

RJ

viernes, octubre 19, 2007

Perdido


Perdido entre las redes de un beso estoy
Sumergido en las profundidades del deseo
Oyendo voces a gritos que me dicen tu nombre
Esperando que hagas tu entrada magistral

Consumido por los labios tan suaves y embrujado
Perdido en las distancias más cortas de tu cuerpo
Sin deseos de ser encontrado súbitamente
Quisiera permanecer perdido, por siempre

Y seguir perdido aunque me griten un destino
Hacerme el sordo y seguir dando tumbos con tu cuerpo
Quedarme a mitad del camino y sin vino
Pero disfrutando embriagarme con tus besos

Perdido hasta que encuentre otro camino
Y no lo busco para quedarme más perdido
Porque así estoy tan feliz y tan esquivo
Que no cabe duda con quien quiero estar es contigo

Si te quisieras ir, deja huellas por donde hayas ido
Que si de alguien no me quiero alejar
Es de ti…

Déjame llegar a ti, perdido.


RJ

lunes, octubre 01, 2007

Ha llegado el momento


Este es el inicio de acostumbrarme
Mientras miro tu espacio vacío pienso
Que ha llegado el momento
Que ahora sí es inminente
Que te saque de mi mente
Porque así tú lo quieres por el bien de quién sea
Aunque digas que es por mí
Aunque digas que es por ti
Que me cuesta creerlo también

Este es el inicio de otro comienzo
Donde me lastimo y vuelvo y pienso
Que no es así, que no deberíamos lastimar así
Nuestros corazones que se aman tanto
Pero si nuestro amor es causa de llanto
Hay que sacrificar, dos almas sinceras
Que sienten la pena, que sienten la pasión
Que sienten que se aman y se desesperan
Cuando no se encuentran al lado del otro

Como estoy yo…

Ha llegado el momento
Ahora sí es inminente
Que te saque de mi mente
Si es que es posible, aunque el dolor no sea tangible
Lo puedo ubicar
En el centro de mi pecho, en tu espacio vacío
Donde te acercabas a escucharme vibrar
Donde apenas se escucha un leve latir
Por que tú ya no estás…

RJ

La mentira


Me rodean los fantasmas
Humedecen mi visión
Me detengo en esta espera
Sin contemplación

Tú me dices que no pare
Que no espere por tu amor
Yo no sé que contestarte
Si al menos te sintieras como yo…

Y recuerdo los momentos
Tan felices de ese amor
Y quisiera alegrarme
Pero veo como se nos terminó

Me rodean los fantasmas
Ya no sé que haré sin ti
Y se me hace tan difícil
Sonreir…

No me quedan ganas para continuar
Y si eso te desvela no me escuches
Yo no quiero detenerte más
Si te quieres ir, anda vete ya…

Pero yo no viviré más la mentira
Y si tengo que extrañarte, te voy a extrañar
Y si tengo que llorarte, te voy a llorar
Y si tengo que olvidarte…

No me pidas eso por favor,

Me rodean los fantasmas de esta relación
Me sumerjo en este gris fundamental
Fuiste tanto y tan poco me quedó
Si tan solo lo quisieras remediar…

Pero yo no viviré más la mentira
Y si tengo que extrañarte, te voy a extrañar
Y si tengo que llorarte, te voy a llorar
Y si tengo que arrancarte, el tiempo lo dirá

El tiempo lo dirá…

RJ

domingo, septiembre 23, 2007

Nación se escribe con sangre


Versión Revisada por el Décimo Aniversario de su concepción y en memoria

al Grito de Lares.



Sólo cuando tuve su rostro frente al mío pude entender la magnitud de lo que estaba pasando. Había sangre derramada por todos lados. La que había sido alguna vez cristalina agua de nuestros manantiales, hoy se proyectaba turbia y espesa. El cielo de nuestro paraíso se confundía con la pólvora traída desde el extranjero para matarnos entre sí. Retumbaban las paredes de los viejos edificios coloniales, testimonio silente de nuestra larga historia. Caían gotas negras de lluvia maldita ante mis ojos atónitos. Y allí estaba él. Bañado en su propia sangre que manchaba el honroso uniforme de un país ajeno. Había muerto un amigo, un hermano de esta misma tierra, un compañero de clases. El mismo con el que compartí tantas alegrías y penas, yacía tendido, aferrado a un arma extraña.
Sabía que esto iba a estallar tarde o temprano, pero me lo tomé a la ligera. Dicen que los latinos somos de sangra caliente y yo la dejé hervir. La pasión se adentró por mis poros hasta convertirse en ríos de violencia desmedida que cegaban mi horizonte haciéndome actuar instantáneamente. Aún recuerdo la primera vez que Arturo me expresó su intención de servir para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Comíamos en su casa mientras analizábamos las posibilidades universitarias disponibles para ambos. Yo permanecía sumido en mi profunda indecisión cuando me interrumpió. Hablaba con gran emoción de las numerosas ventajas que tenía enlistarse en el ejército norteamericano. No había que preocuparse por elegir la carrera perfecta pues ellos desarrollaban tus habilidades al máximo potencial. El dinero no era problema porque cobrabas un sueldo por entrenarte y estudiar. Incluso, estando en la reserva, tenías un sueldo cómodo, sin mucho esfuerzo. Luego de aquella propaganda gratuita le di mis razones para no aceptar tan jugosa propuesta.
Siempre me había parecido estúpido el hecho de poseer un ejército para velar por la paz. Creo que la simple acción de entrenar a alguien para matar a otro es una provocación instantánea, un atentado contra la vida de los demás. Además, mis ideales me impedían considerar quitarle la vida a otra persona. Apelé a su conciencia para que renunciara a ese pensamiento y pensé que lo había persuadido. Ese año nos graduamos y yo ingresé a la universidad del estado para estudiar periodismo. Arturo, por su parte, dejó en suspenso su futuro. Finalizando mi primer semestre se llevaron a cabo elecciones generales en el País.
Cuando alguien lleva cierto tiempo determinado en una misma posición, por lo general, la gente decide cambiar. Esto suele suceder sin considerar las consecuencias que con ello pueda acarrear. Por eso, luego de ocho años de estabilidad, el pueblo ejerció su poder democrático eligiendo a Pablo Roberto Cañizares como su nuevo gobernador, junto con la consigna de que “el cambio es esencial para el progreso”. En mi humilde opinión, su imagen se vendió como una Coca-Cola. Nunca me convencieron sus propuestas, pero yo era una mínima parte de aquel todo que se derramó en las urnas para elegirlo. Además, en ese momento me preocupaba en lo más mínimo lo que pudiera pasar. Realmente pensé que era un político más, algo inofensivo. Se robaría un par de millones de dólares del fondo federal y se retiraría a buen vivir, lo típico, me dije. ¡Grave error! Éste tenía ambiciones de prócer.
Cuando llegué a la universidad arrastraba el erróneo concepto de que la historia de mi País era una sarta de fechas sin emoción y datos aburridos de una raza sumisa que aceptaba a cuanto invasor pisara nuestras costas y manchara nuestro suelo. Realmente, a veces me avergonzaba de tanta pusilanimidad. Sin embargo, había cabos sueltos que me daban mala espina. ¿Cómo en quinientos años de historia se había soportado tanta opresión silente? Aún el animal más tolerante tiene sus límites y entendía que nosotros ya lo habíamos alcanzado hacía mucho. De todas maneras, aún no llegaba el momento para hacerme esas preguntas.
Una tarde recibí una llamada de Arturo. Me hablaba desde el aeropuerto porque se iba a las Fuerzas Armadas. Se lo había puesto como meta entre ceja y ceja. No me gustaba la idea pero mi deber como amigo era darle el apoyo moral necesario. Sabía que iba a sufrir muchas injusticias y no necesitaba que yo le hiciera la vida más difícil. Mientras tanto, el nuevo gobernador empezaba a dar de que hablar. Anunciaba que su plan de gobierno incluía vender las dependencias públicas para sacarle a la administración ese dolor de cabeza y que pronto comenzaría a escuchar propuestas. El pueblo se sintió traicionado pues esto pondría en manos ajenas los servicios esenciales del País. La gente comenzó a exigir respuestas y él esquivaba hábilmente las confrontaciones del tema con la prensa. En las actividades públicas, cuando algún periodista lo apuraba, no faltaba la famosa frase: “…el gobernador no contesta más preguntas…”, y así escapaba del rollo.
Cuando vendió los primeros dos hospitales no pudo ocultar la satisfacción que le daba su omnipotencia y salió ante la prensa con un ridículo disfraz, burlándose de los periodistas y del pueblo. Muchos le rieron la gracia y otros nos sentimos aludidos. ¿Quién era él para venir a embarrarnos en el rostro las fallas de nuestra Constitución y lo ficticio de la absurda democracia que nos acogía? Nuestra susceptibilidad nos empezaba a herir. Pero aún faltaba un poco más para que estalláramos de verdad. Después de todo, históricamente éramos un pueblo sumiso.
La última carta que recibí de Arturo me había preocupado mucho. Me confesaba que sufría la rudeza del entrenamiento y lo sucio que se sentía luego de haber aprendido a matar. No podía creer lo sencillo del procedimiento que podía apagar en un segundo toda la inmensidad de una vida. Me daba asco pensar que existiera en la tierra un sistema de defensa que promoviera métodos tan crueles para garantizarle la seguridad a su país. Le contesté la carta a Arturo, pero un prolongado silencio suyo me hizo pensar que lo habían trasladado y no tendría forma de comunicarme con él.
Por acá las cosas empeoraban. La arrogancia de Cañizares cada vez era más evidente y se escudaba en que él perseguía lo mejor para el País sin importar el precio que tuviese que pagar. Algunos idiotas lo idolatraban como si fuera el padre de la patria mientras el pisoteaba nuestra bandera, lustrándole los zapatos al presidente de Estados Unidos con ella. Era increíble escucharlo decir tanta basura de que como hijo de esta tierra quería lo mejor para ella y luego decía que la alternativa obvia para nuestro bienestar era la anexión. ¡Que mentalidad de mierda! Ya la sangre me empezaba a fluir con un poco de tibio espesor. La temperatura ascendía considerablemente.
Todo estalló luego de la histórica huelga de los obreros. Por 75 días estuvieron detenidas las labores de varias agencias gubernamentales al negarse a trabajar su mano de obra. Alegaban que sus empleos estaban siendo amenazados por la obsesiva ola de privatización que azotaba al País como una tormenta. Allí comenzaron los lamentables hechos. Los dimes y diretes eran la orden del día desde las altas esferas del gobierno hacia los obreros. Estos cada vez se exasperaban más y el calor del trópico los hacía más efervescentes. Cuando Cañizares empezó a sentir la presión de la huelga, ordenó la intervención de la Guardia Nacional en las manifestaciones. Había que detener de alguna manera la locura que estaba lacerando su imagen. Después de todo, este pueblo era tan manso que un par de macanazos pondrían el orden y devolvería a la gente a sus trabajos. Cualquiera que hiciera alguna manifestación sería arrestado por alteración a la paz. Así se escudaba en nuestro infalible Código Penal. Sin embargo, esta vez el plan no le resultó. En una intervención por detener una marcha, la Guardia Nacional perdió el control de la situación y murieron doscientos obreros que llevaban como única arma pancartas de protesta, cargados de ideales y de esperanzas de una eficaz democracia.
Ya se había cruzado los límites de la tolerancia. Inclusive yo, el pacífico por naturaleza, me tomé como algo personal la arrogancia de Cañizares. Un compañero universitario me invitó a una asamblea secreta que se llevaría acabo para crear un ejército de liberación nacional. Asistí por curiosidad, pero no hacía falta mucha motivación para convencerme. Con sólo pensar en la risa burlona de Cañizares cada vez que expresaba su pésame por los obreros muertos, me carcomía la rabia. La huelga de los obreros se había logrado aplacar, pero el País seguía bastante paralizado. Además, la furia nacional se había despertado y sería muy difícil detenerla ya.
Nos lanzamos a la calle de madrugada, simulando una manifestación. Cuando vino a intervenir la policía, los sorprendimos enfrentándolos y ni sus refuerzos fueron suficientes. Nuestro ejército era numeroso y estaba guiado por la pasión. El País vivía horas de tensión y miedo. El presidente de los Estados Unidos, que estaba muy al tanto de los acontecimientos locales, aguardó un día, pero al ver que ni la Guardia Nacional era suficiente para detenernos, envió varias tropas a las bases militares del País.
La lucha se estaba tornando más sería y comenzábamos a sentir considerables bajas en nuestras filas. Asombraba el resonante silencio de Cañizares. Parecía que no existiera ese líder que llamara a la cordura en medio de tanta confusión. Cuando entraron en acción los norteamericanos, la acción se desniveló. Sus armas y su entrenamiento eran mucho más fuertes, aún así, nuestra pasión nos inyectaba fuerzas.
El factor que decidió la guerra a nuestro favor fue un fenómeno que debió ocurrir desde un principio. Todo el pueblo se unió a favor nuestro, al parecer sintiéndose molestos por la intervención norteamericana. El hecho de que a ellos no les incumbían nuestros problemas fue una razón de mucho peso. Tanta fue la participación de la gente que el presidente respetó la masiva movilización y retiró las tropas, entendiendo el mensaje del pueblo. Para evitar más matanzas, nos otorgó la libertad definitiva como territorio. Sin embargo, ya las muertes eran irremediables. Tanta carnicería se pudo haber evitado, sin embargo hubo que esperar hasta los extremos.
Y allí estaba Arturo. En medio de ese mar de cuerpos inertes, perforados por las balas de la libertad. Bajo la turbiedad de la intolerancia, descansaba en paz, la paz por la que el creía haber salido a luchar, la que su ejército prometía, esa paz paradójica, lograda con armas y a la fuerza. Aún tenía la misma expresión en su rostro, aquella de ignorancia ante el viciado mundo que corrompe sin piedad. Murió confundido, sin entender por qué le dispara a un maestro, a un albañil y a un estudiante. Los mismos que le perforaron el pecho cuando bajó su arma y comprendió que no podía matarlos. Lamentablemente lo descubrió muy tarde. El maestro, el albañil y el estudiante eran hombres que luchaban por su identidad. El era un niño que en ese instante la vino a encontrar.
Cuando descubrí su cadáver maldije la guerra. La victoria nunca me había sabido tan amarga. Busqué una bandera de nuestro País y envolví su cuerpo en ella. Entre las franjas blancas se confundió el intenso rojo de su sangre. Lo llevé adonde ubicaban los cadáveres de nuestro ejército y lo identifiqué para que le dieran cristiana sepultura.
La paz se restableció en el País. Cañizares estuvo desaparecido por varios meses y luego se supo que había huido hacia Washington D.C. y había conseguido un puesto en la Casa Blanca. La relación entre nuestro País y Estados Unidos ha sido exitosa después del conflicto, llegando a importantes acuerdos comerciales que garantizan la estabilidad económica nacional, al menos temporalmente. En lo personal, el golpe de esta experiencia me ha impulsado precipitadamente a completar mi bachillerato. Mi trabajo de investigación para completar la tesis está concentrado en una minuciosa revisión de nuestra historia nacional. Tengo grandes dudas en cuanto al decir popular concerniente al supuesto pacifismo de nuestro País y estoy a punto de romper el mito. Todavía hay mucha omisión en nuestra historia y debe salir a relucir.


FIN

sábado, septiembre 22, 2007

Te vuelvo a fallar


Todo lo que he querido contigo
Lo he hecho mal
Si quiero que sientas mis latidos
Lo hago con ansiedad

Buscando provocarte una sonrisa
Te hago llorar
Queriendo tenerte en mis brazos
Te vuelvo a lastimar

Y aún así esperas
Que algún milagro nos pueda ayudar
Que de alguna forma
Yo pueda cambiar

Sientes mi frustración cuando te digo
Que no te quise herir
Que sólo quise estar contigo
Y hacerte feliz

Pensé que podía ser tu abrigo
Que te podía servir
Pero te desvié de tu camino
Para que estuvieras aquí…

Y aún así esperas
Que algún milagro nos pueda ayudar
Que mañana el sol vuelva a brillar
Que de alguna forma yo pueda cambiar…

Y lo que tengo para ti
No alcanza
Y te vuelvo a fallar…

RJ

lunes, septiembre 10, 2007

Duele


Otra vez se me escapa el pensamiento
Otra vez, no lo puedo ignorar
Yo no creo que este amor este muerto
Pero no te veo luchar

Otra vez me desvelo en momentos
Que pasaron, quizás no volverán
Y aún despierto yo me pierdo entre sueños
Que te traen pero tú ya no estás

Y duele, recrearte
Tan distante
Sin saber si volverías a mí

Me duele, recordarte
O mirarte
Desgarrando mis deseos así…

Otra vez te diluyes en mis manos
Y esta vez podría ser tan fatal
Tanto amarte y este fuego quemando
Pero no te veo luchar

Otra vez en soledad sin tus besos
Cada día es más difícil tratar
Pero tú tienes tu rumbo ya hecho
No te podrías desviar…

Y duele, pensarte
Y soñarte
Si no te puedo amar

Me duele, a diario
Desearte
Sin saber si volverás…

Y no sé que magia tienen tus besos
O que mística me ha hecho embrujar
Enredado en el lenguaje perfecto
No pertenezco y me voy a perder cada día más…

Y duele, extrañarte
Soñarte
Si ya no vas a estar

Me duele pensarte
O mirarte
Si no te puedo amar…

Duele de verdad…

RJ

domingo, septiembre 09, 2007

Escondida en mis sueños


Entre una estela de recuerdos felices
Dejando atrás tantos grises
Y el desvelo más común
Ante la ausencia de amor

Sumergido en el abierto santuario
Donde palpitan los labios
Casi perfectos y añiles
De una delicada flor

Son nuevos los colores brillantes
Que provienen del arte
Que es amar en mil formas
Y acuarelas tan nuevas como el suave de tu voz

Y entre todo este panorama
Y la distancia de tu cama
Te vuelvo a escuchar

Y entre el silencio de un eco
Y la pared del recuerdo
Te vuelvo a inventar

Estas escondida en mis sueños
Donde me hago tu dueño
Sin razón especial

Te tengo resguardada en mi anhelo
Más remoto y sincero
Por si un día, no vuelves más

Yo te pueda inventar…

Dibujada entre abstractos más nuevos
Siempre impredecible
A veces hasta intangible
Te voy a alcanzar

Tú tienes la habilidad
De recrearte en mil formas
Y ante mi ser la misma
No se puede explicar

Sin embargo presiento
Ante tu tono más lento
Y tu mirada lejana
Que te tienes que ir

Y ante este panorama
Y la distancia de tu cama
Te vuelvo a escuchar

Y entre el silencio de un eco
Y la pared del recuerdo
Te vuelvo a inventar

Estas escondida en mis sueños
Refugiada en mil versos
Que de pronto olvidé

Te llevo resguardada en mi pecho
Con un corazón deshecho
Pero que guarda amor

Por si un día te detienes a mirar atrás

Tal vez recordarás…

Un pasado mejor…

Estas escondida en mis sueños
Refugiada en mil versos
Que de pronto olvidé

Te llevo en lo profundo del tiempo
De un destino deshecho
Que yo mismo inventé…

Por si un día no vuelves más

O quizás te detienes a mirar atrás

Puedas, en mi, pensar.

RJ

Milagro Divino


No me toques así
No lo puedo evitar
Siento ganas de amarte

Sabes bien que es así
Sé que ya es el final
Pero que hago con estas ganas de amar…

Se diluyen en mis manos
El deseo y pasión
Las caricias guardadas
El amor que nos definió

Otra noche que sobra
Entre copas de alcohol
Y extrañando tus besos
Esta sed aumentó

Por eso entiéndeme amor
Si al cruzarte ante mi
Te detengo y pretendo
Un beso que te haga recordar

No debemos ceder
Ya lo sé que es deber
Contenerse, antes de perderse en el amor

Por el bien de los dos
Pero me duele igual
Yo quisiera amarte y olvidar

Ser ambiguo es ser humano
Ese al menos es consuelo
Mientras deseo tu pelo
Enredado entre mis dedos

Si quisieras regresar
Ser mi milagro divino
Tal vez habría algún sentido
Para seguir cantando así

RJ

jueves, septiembre 06, 2007

De vuelta aquí


De vuelta aquí en el mismo lugar
Donde sepulté alguna vez mis sueños
De vuelta en esta misma ciudad
Donde traicioné unos besos…

De vuelta aquí en el mismo lugar
El punto de origen de otro desenlace
De vuelta aquí vuelvo a escuchar
Esas palabras que hacen,

Que retumbe como un eco…
Toda esta desilusión
Que se pierda entre mi cuerpo
Otro amor…

Y vuelvo a ver a mi alma desnuda
Reclamándome en indignación
Que la recoja de su sufrimiento
Y la lleve a puerto mejor

Y vuelvo a ver como mueren más sueños
Confiando tener alguna contestación
Para que no sufra de más mi silencio
Para que se llene mi corazón

De vuelta aquí en el mismo lugar
Donde escribí mi última canción
De vuelta en esta misma ciudad
Donde se acabó la pasión…

Y desenfrenados se fueron los besos
Hasta que ya nada quedó
Un día intente recuperar los fragmentos
Pero el amor en pedazos es un misterio que se desvanece

Y no se puede salvar…

Vuelvo a ver a mi alma desnuda
Sufriendo en silencio desde su rincón
Me pide entre lágrimas mi ayuda
Para salvarla de su dolor

Observo atento el morir de unos sueños
Escucho el lamento y la desesperación
Quisiera ayudarles pero es imposible
Esta vez, no tengo la solución

Quisiera ayudarles pero es imposible
Esta vez, no tengo la solución…

RJ

domingo, septiembre 02, 2007

No sé


No sé si te haré la falta
Que me haces tú a mí
No sé si extrañas los besos
Que ayer te di…

No sé si te sientes dispuesta
A huir por mí
No sé si tenga las respuestas
Para hacerte feliz…

No sé, no sé, no sé
Si me quieres todavía junto a ti
No sé, no sé, no sé
Sólo sé que te extraño a morir

No sé si mañana amanezca
Un paisaje como el de hoy
No sé si estarás tú de vuelta
O si todavía estoy…

No sé, no sé, no sé
Que depara el destino no sé
No sé, no sé, no sé
Sólo te quiero al lado mío y eso si lo sé bien…

RJ

domingo, agosto 19, 2007

Adiós


Sobran las palabras que describen
La poca intensidad que nos quedó
Para salvar con nuestras manos
La descolorida esperanza de este amor

Y yo te vi marchar sin hacer nada
Seguiste caminando sin voltear
Y cada cual su camino tomaba
Como si no importara nada más

Quedó muy poco tiempo para amarnos
Quedó muy poco espacio para podernos abrazar
Y obligamos a nuestra memoria
A recrear esos momentos para no volver atrás

Y hoy sobran las nostalgias no adecuadas
Recuerdos que te surjan sin querer
Hay que ignorar toda manifestación
Que obligue al corazón a responder…

Pues yo te vi partir y no hice nada
Dejé que te marcharás sin explicación
Un beso en la mejilla como si te fuera a ver mañana
Como si no fuera a sufrir con ese adiós

Quedó muy poco tiempo para amarnos
Quedó muy poco sueño para nosotros dos
Y así, tú decidiste emprender vuelo
Y yo, sin un “te quiero” seguí mi caminar…

Y hoy, aunque te quiera, tendré que continuar…
No me queda más remedio que avanzar…

RJ

jueves, agosto 16, 2007

No me preguntes


No me preguntes por qué
No me preguntes nada
Deja el tiempo haga su esfuerzo
Y la corriente regrese a su nivel
Toma de la mano a la paciencia
Y si aún tienes curiosidad
Practica el profundo silencio
Y escucharás la voz
De los latidos de mi corazón
Quizás así, sin mediar palabras
Que arrancan sentimientos plenos
Podrás, tal vez, comprender…

No me preguntes que ha pasado
Si ves en mi rostro que lo quiero obviar
No pretendo mirar atrás
No quiero revivir una vez más
Dolor que es invasivo y nuevo
Prefiero decirle adiós y espero
Que todo pueda mejorar
Mirar el sol, verlo brillar, una vez más
Sentir calor y complacencia
Sentir amor, y estar de vuelta
En el rumbo de otra felicidad
Que me haga vibrar una vez más…

No me preguntes más,
Hay que continuar…

RJ